El Cosmos hizo historia en la NASL

Lunes 13 de agosto de 2012.– El fútbol se puso de moda en Estados Unidos a finales de la década de 1970 gracias al Cosmos. En 1974, el conjunto de Nueva York registraba asistencias de tan sólo 3.578 espectadores. Al año siguiente, sin embargo, cuando el club sacó al incomparable Pelé de su retiro, se convirtió en una máquina de atraer aficionados.
Esto obligó al club a trasladarse de estadio para dar cabida a tanta popularidad, no una, sino dos veces. El segundo recinto fue el recién construido Giants, un estadio que habitualmente se llenaba para los partidos del Giants de Nueva York. Pero el Cosmos estaba dispuesto a elevar la popularidad del soccer a las alturas del fútbol americano. En junio de 1977, de hecho, 62.394 espectadores (un récord para un partido de la North American Soccer League) se dieron cita para ver al equipo de Eddie Firmani imponerse al Rowdies de Tampa Bay. Cuando el Strikers de Fort Lauderdale visitó Nueva York dos meses más tarde, la marca se batió con la presencia de 77.691 aficionados.
No fue el único récord que se pulverizó tal día como hoy hace 35 años. Cuando el Cosmos se midió con los de Fort Lauderdale en la ida de la semifinal de la conferencia, nadie habría pronosticado la campanada que el mundo estaba por presenciar. No en vano, el Strikers poseía el mejor registro de la temporada regular y la mejor defensa. Además, guardaba su meta Gordon Banks, quien se convertiría en el mejor arquero de la NASL de aquella campaña y a quien, a pesar de sus 39 años, Pelé había descrito como “todavía el mejor portero del mundo”.
Sin embargo, habían pasado sólo 97 segundos cuando, tras una jugada de Pelé y Giorgio Chinaglia, el balón llegó a los pies del hombre que se encargó de inaugurar el marcador, Steve Hunt. Diez minutos después, Franz Beckenbauer subió el 2-0. A continuación, el capitán de la selección por entonces campeona de la Copa Mundial de la FIFA™ se convirtió en el autor del pase del gol de Chinaglia, el tercero del Cosmos. Aunque Maurice Whittle recortó distancias para el Strikers, Hunt otorgó a los anfitriones la ventaja de 4-1 antes del descanso.
En los primeros 54 segundos de la segunda parte, dos pases en profundidad de Carlos Alberto sirvieron a Hunt y Chinaglia para poner al Cosmos en 6-1. Poco después, el artillero italiano completó su tripleta de la noche. El Strikers recortó distancias por mediación de Norman Piper, aunque no pareció preocuparle demasiado al entrenador del Cosmos, Eddie Firmani, quien no dudó en sentar a Pelé, Beckenbauer y Field. En el minuto 68, el joven suplente Gary Etherington anotó el octavo y último gol del Cosmos, antes de un intento de Whittle que poco hizo para aguar la fiesta a los locales.

Un punto de inflexión

Un público que batió récords de asistencia había visto a Chinaglia convertirse en el primer jugador que anotaba una tripleta y al Cosmos en el primer equipo que anotaba ocho goles en una eliminatoria de aquella liga que celebraba su décima edición.
“El ambiente era maravilloso, mejor que en ningún otro partido de Estados Unidos”, comentó Carlos Alberto tiempo después. “Queríamos dar un gran espectáculo, pero ninguno de nosotros suponía que podríamos golear de esta manera a un equipo tan bueno y tan bien organizado. Fuimos imparables aquel día. Entonces supimos que título sería nuestro”.
A finales de aquel mes, el título fue suyo. La victoria por 2-1 contra el Sounders de Seattle en la final, la llamada Soccer Bowl, supuso el triunfo más importante de la era de Pelé en el Cosmos, aunque el más apasionante sin duda alguna fue la goleada por 8-3 que los de Nueva York infligieron al Strikers.

*Con información de la FIFA

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