Japón y su inagotable cantera

Sábado 22 de septiembre de 2012.– ¿Quién será la próxima Homare Sawa? Esa es la pregunta que se hace todo Japón, un país en el que el fútbol ocupa un lugar cada vez más prominente. Hanae Shibata, Yoko Tanaka, Mana Iwabuchi o Kumi Yokoyama son algunas de las múltiples respuestas. Lo que no varía es la capacidad de las Nadeshiko desde hace dos años para llegar a lo más alto en todas las competiciones en las que participan.
La lista de los logros cosechados por las selecciones femeninas japonesas es muy larga. Entre ellos destacan especialmente una final en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Trinidad y Tobago 2010, una victoria en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011, una final en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino Londres 2012 y una tercera plaza en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Japón 2012. Así, es imposible no esperar grandes cosas de las niponas en Azerbaiyán 2012.
El artífice de esta retahíla de triunfos es Hiroshi Yoshida, seleccionador de los combinados sub-17 y sub-20. El técnico, natural de Shizuoka, fue futbolista profesional en su día, y hasta se proclamó mejor jugador japonés del año en 1985. "Mi trabajo con las sub-17 y las sub-20 es diferente. Con las más jóvenes trabajo más el aspecto técnico, y con las más mayores el táctico. La selección sub-17 y la sub-20 son dos mundos distintos", explicó Yoshida, quien, por otra parte se ha adaptado muy bien a su doble tarea.
Lo que más llama la atención es que el entrenador, de 54 años de edad, parece no arrugarse ante nada. "El hecho de que el rendimiento de Japón haya sido tan bueno en los últimos certámenes no quiere decir que yo vaya a sentir una presión especial de cara a esta competición. Por otra parte, no creo que las actuaciones de Japón hayan sido particularmente impresionantes. Siempre se puede mejorar", aseguró con una sonrisa en los labios al micrófono de FIFA.com. "Aspiramos a la victoria, y haremos todo lo posible por obtenerla".
Y para conseguirlo, las Nadeshiko solo tendrán que seguir la progresión que vienen registrando en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA. Eliminadas en cuartos de final en Nueva Zelanda 2008 y finalistas en Trinidad y Tobago 2010, ya solo les queda ir un paso más allá y conquistar el título. "Tengo la sensación de mi grupo es incluso mejor este año que en las ediciones anteriores", advirtió Yoshida quien, al igual que el canadiense Brian Rosenfeld, no se ha perdido ni una sola edición de la competición. "Una ventaja innegable", a decir del propio interesado.

Narumiya, tras la estela de Sawa

Evidentemente, el talento individual de sus pupilas también supone una gran baza. En cualquier caso, ellas lo han dejado patente en el último campeonato de la AFC, que ganaron con autoridad ante la RDP de Corea y la República de China. "Mi equipo está muy unido y es muy homogéneo. Ahí reside su fuerza", aseveró Yoshida sin citar ningún nombre en concreto. Aun así, Yui Narumiya destaca sobre el resto tras proclamarse máxima anotadora y mejor jugadora en la cita continental.
Narumiya, que es una verdadera genio del fútbol, será la capitana y punta de lanza de las suyas en Azerbaiyán. La joven, ciertamente algo falta de experiencia, aborda la competición algo más estresada que su entrenador: "A medida que se acerca el pistoletazo de salida, siento crecer la presión", reveló. Y no es para menos, ya que en su primer choque en la competición, el 23 de septiembre en Bakú, Japón se verá las caras con Brasil.
"Es el combinado que más temo. También añadiría a Alemania y Estados Unidos, porque las he seguido con gran interés en la última Copa Mundial Sub-20, celebrada en mi país", agregó con una sonrisa. Además, Brasil es la tierra de su ídolo, Marta. "Es mi modelo a seguir. Es capaz de todo: regatear, asistir y marcar goles en cualquier momento. Pero también me gusta mucho Homare Sawa".
¿Y si resulta que Narumiya no es finalmente la futura Homare Sawa?. "Sí, bien podría ser Yui", aventuró Yoshida. "Pero también otras".

*Con información de la FIFA

Publicar un comentario

0 Comentarios