Medio siglo de emoción

Domingo 17 de junio de 2012.– Puede que no hayan estado Pelé, Garrincha ni Yashin, pero aún así estaban todos para rendir tributo. La Asociación Nacional de Fútbol Profesional, junto con los jugadores de la selección chilena de 1962, homenajearon los 50 años de la celebración de la Copa Mundial de la FIFA en su país. Abrazos, reencuentros y muchas sonrisas se sucedieron en una noche inolvidable que contó además con la asistencia del Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter.
Lejos quedó el gol de Eladio Rojas, quien marcó el 1-0 ante Yugoslavia por el tercer lugar, o el abrazo infinito de Leonel Sánchez con sus compañeros al anotarle al mítico Lev Yashin en la lejana Arica. “Hoy es un día maravilloso, aunque si estuviera Pelé todas las cámaras estarían con él”, dice entre risas y al pasar por la alfombra roja de la gala, el defensa central de la Roja Humberto ‘Chita’ Cruz.
Dos años antes, en 1960, Chile fue sacudido por el mayor terremoto en la Historia en la Humanidad y devastó el 65% del país. Aún así, los chilenos y sus jugadores se levantaron ante la adversidad y alcanzaron un histórico e irrepetible tercer puesto. “Nosotros corríamos por todos los que se quedaron sin casa y estaban en campamentos. Eso era lo que nos motivaba”, dice Leonel Sánchez, uno de los goleadores de la justa con 4 tatos, luego de abrazar a Iván Zamorano.
“Yo ni nacía, pero estos viejos (ndr: así le dicen en Chile a los mayores) me dieron carácter”, afirma Zamorano. Y claro, cómo no, si su corazón vino desde alguna parte. “Me habría encantado jugar contra el ‘Chita’ Cruz”, dice el ex artillero del Real Madrid.
Entre risas y anécdotas, también estuvo, cómo no, el genial Elías Figueroa. Capitán y figura del equipo, el defensa central compartía sus sensaciones sobre los compañeros presentes. “Conocí a muchos de ellos en la cancha y también fuera de ella. Leonel y el “Tito” (Alberto Fouillioux) eran los más jodidos de marcar. Una vez le pegué a Leonel una patada y me dijo: ‘dale muchacho, vas a ser grande, pero respeta la jineta que tengo”.

“Una celebración del pueblo chileno”

Entre abrazos y saludos, viene la cena oficial. El presidente de la Federación Chilena de Fútbol, Sergio Jadue, posa con todos los jugadores vivos del plantel que escogió el entrenador Fernando Riera. Luego se va y saluda a Manuel Pellegrini, uno de los discípulos predilectos del fallecido DT, y se unen a Nicolás Leoz (presidente de la CONMEBOL) y al presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, quien, galardonado horas antes por el Vicepresidente de Chile, Rodrigo Hinzpeter, rememora la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 1987.
“Fue un gran honor para mí recibir este galardón. Lo tomo como un reconocimiento de un miembro de la FIFA que viene jugando un papel importante, tanto en el fútbol como en uno de sus aspectos sociales fundamentales, que es la educación de la juventud”, dijo la máxima autoridad de la FIFA.
Blatter también apeló a su memoria emotiva. “Yo era periodista deportivo durante el Mundial y, gracias a la radio, seguí todo lo que sucedía en la competición”, comentó. “Este es un momento de celebración para aquellos que fueron jugadores y cuerpo técnico, pero también para todo el pueblo chileno, que supo organizar el Mundial a pesar de las circunstancias”.
También habla Luis Eyzaguirre, ex lateral de aquel mítico equipo chileno, quien hasta hace pocos meses tenía un kiosco de diarios y revistas en pleno centro de Santiago que era punto de encuentro de todos sus compañeros. “¿Qué cosa recuerdo del Mundial? Los abrazos y la gente esperándonos cada día fuera del lugar de concentración, en la calle Colón. ¿Garrincha? No quería ni verlo, pero tenía una foto de él, que me mostraba don Fernando Riera, para motivarme”. Es el último en rememorar aquella gesta sucedida medio siglo atrás.
Se van. Caminan por la alfombra roja, como saliendo desde el camarín hacia la cancha. Detrás de ellos los aplausos, los vítores, el grito. Los sigue la gloria, el puño apretado, el grito de gol.

*Con información de la FIFA

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