Sábado 16 de junio de 2012.– El anfitrión Polonia se despidió en Breslavia de su Eurocopa 2012 al caer 1-0 ante la República Checa, que se clasificó a cuartos de final como primero de grupo, por delante de Grecia, vencedor 1-0 de Rusia en Varsovia, en el cierre del grupo A.
Los checos se impusieron con tanto del volante del Wolfsburgo Petr Jiracek (72), tras un contragolpe fulminante que manejó Milan Baros.
Con estos resultados, los checos, que habían debutado con un duro tropiezo ante Rusia (4-1), enderezaron su recorrido hasta cuartos con una victoria corta 2-1 ante Grecia y el crucial triunfo de este sábado.
En cambio, Polonia desperdició su oportunidad de meterse en la conversación grande pues un triunfo la hubiera depositado en la siguiente fase, tras los sendos empates 1-1 contra los helenos y los rusos.
República Checa, finalista del Europeo de Inglaterra 1996 y semifinalista en Portugal 2004, ganó la llave con seis unidades, seguido por Grecia con cuatro. Rusia también cosechó cuatro puntos pero quedó fuera por haber perdido con los helenos (1-0), mientras Polonia cerró la tabla con dos puntos.
Un camino difícil
En cuartos de final, República Checa jugará en Varsovia ante el segundo del grupo B, que puede ser Alemania, Portugal, Dinamarca u Holanda, aunque los germanos apunta a primeros de llave, lo que les depararía un cruce con Grecia en la siguiente fase, el viernes en Gdansk.
Si bien el primer aviso lo dieron los checos con un remate pifiado del 'Serrucho' Jaroslav Pilar (3), prácticamente fue la única vez que los checos se acercaron con peligro en el primer capítulo a los palos de Przemyslaw Tyton, que se terminó quedando con el puesto del titular Wojciech Szczesny.
Polonia después fue una máquina que puso contra las cuerdas en los primeros 20 minutos a Petr Cech, pero la falta de puntería le impidió gritar gol. El capitán Jakub Blaszczykowski sacó la primera lanza (7) y el artillero Robert Lewandowski (10) erró al marco cuando enfrentaba cara a cara a Cech.
Bajo una lluvia copiosa que hacía las imágenes épicas, el once local apuraba pero perdonaba. El defensa Sebastian Boenisch metió un zurdazo desviado (13) y envalentonado un duro disparo desde 30 metros que salió junto al palo (21).
Los checos aguantaron la tormenta y la tenacidad del juego polaco se fue desinflando, incluso hasta para darle una chance al activo Pilar (41), quien se las arregló solo para complicar a todo el fondo polaco, frente a Baros y extrañando la ausencia del lesionado Tomas Rosicky.
El final con susto, porque casi empata Polonia, desató el festejo checo, que ratificó una estadística: desde que se separaron de Eslovaquia, y formó un país independiente, nunca perdieron ante los polacos.
*Con información de la FIFA



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