Miércoles 2 de mayo de 2012.– Al dejar el Lille por el Girondins de Burdeos en el pasado mercado de invierno, Ludovic Obraniak no solamente optó por un clima más suave que el que experimentó durante sus cinco campañas en el norte de Francia. Además del buen tiempo, el internacional polaco ha conseguido obtener unos minutos de juego indispensables para sacar a relucir su talento antes de la Eurocopa 2012, que su país organiza conjuntamente con Ucrania.
“Era la decisión que me parecía más coherente, tanto deportiva como humanamente”, explicó el centrocampista en exclusiva para FIFA.com. “Además, no hay que olvidar que el Girondins de Burdeos es un gran club, que era campeón de Francia hace menos de tres años, y después cuartofinalista en la Liga de Campeones. Para mí, era una oportunidad de jugar y seguir progresando en un buen equipo francés”, prosiguió, consciente de que su nuevo club, actualmente 8º en la liga gala, está saliendo del pozo tras dos campañas procelosas.
A sus 27 años, Obraniak no se arrepiente de haber abandonado su papel de suplente de lujo del Lille: “Cuando los jugadores que tienes delante son mejores que tú, hay que saber reconocerlo. Cuando tienes a Moussa Sow, Gervinho y Eden Hazard sobre el césped, ¿qué puedes reivindicar?”. Y por más que los dos primeros también se marcharon del vigente campeón de Francia, algunos refuerzos liquidaron sus últimas esperanzas de resurgir en el Lille: “No se ficha a un jugador como Joe Cole para tenerlo en el banquillo toda la temporada”, aseveró.
Un mes después de su marcha, tuvo la ocasión de sacarse la espina a lo grande en la visita a su ex equipo, jugando como titular con sus nuevos colores. Con dos goles y una asistencia, Obraniak dio la victoria al Burdeos por 4-5 tras firmar su segunda diana en el tiempo añadido. “Aunque me resultó un poco incómodo que fuese ante mis ex compañeros, para mí fue una señal del destino. Volver a Lille y meter dos goles a un equipo que te decía que no podías ser titular no deja de ser un bonito desquite”, resaltó el volante zurdo.
Presión europea
No es la primera vez que nuestro protagonista desempeña el papel de héroe (haz clic en el enlace de la derecha para leer el retrato que FIFA.com le dedicó el pasado junio), y a menudo viene dando respuesta sobre el césped a una cierta frustración. “Cuando era joven, mi primer entrenador comprendió que a veces necesitaba que me hiriesen en mi amor propio para reaccionar. Inconscientemente, algunas veces podía dormirme un poco y dejarme llevar”, admitió. A partir de entonces, la exigencia y el cuestionamiento constante que lleva aparejados el deporte de alto nivel hizo que ese rasgo de su carácter se convirtiera en virtud: “Cuando hay mucho en juego y la presión crece, eso me permite elevar la calidad de mi juego y mi grado de concentración. La presión me da alas”.
El próximo junio, el internacional polaco podrá experimentar esa presión en toda su extensión con motivo de “su” Eurocopa 2012, que se celebra en su país: “Para un futbolista profesional, disputar ese tipo de competiciones es una consumación. No se trata de un fin en sí mismo, pero todos soñamos con disputar un Mundial o un Campeonato de Europa. Por eso intento prepararme de la mejor forma posible, porque es un momento importante para mí y para Polonia”.
Si bien considera que estar clasificado de oficio como país organizador no permite calibrar el verdadero potencial del equipo y que no se trata precisamente de la mejor preparación posible, Obraniak afronta su primera gran cita internacional con confianza: “A la vista de los partidos que hemos jugado recientemente contra Portugal o Alemania, soy muy optimista, y creo que tenemos un equipo que puede ser peligroso”.
Su optimismo se ve también reforzado por la composición del Grupo A, que Polonia comparte con Grecia, Rusia y la República Checa: “Si no conseguimos salir airosos de este grupo, nunca lo haremos de ningún otro grupo. Cuando evitas a España y a todas las grandes, y además juegas en casa, es la ocasión de tu vida para llegar a cuartos de final, o más lejos. Con el apoyo del público y con confianza, todo es posible, pero si no superamos la fase de grupos, será una gran decepción para todo el mundo”.
Polonia, eliminada en la primera fase en la Eurocopa 2008, así como en las dos últimas Copas Mundiales de la FIFA en las que ha participado (en 2002 y 2006), sueña con ver aclarado su firmamento futbolístico de una forma análoga a los nubarrones que Obraniak está alejando de su carrera en este 2012. Y tal vez sea su número 10 el rayo que ilumine su andadura este verano…
*Con información de la FIFA



0 Comentarios