Domingo 17 de junio de 2012.– Los alemanes saltaron de alegría en Ulsan cuando un solitario gol de Michael Ballack les dio la victoria sobre Estados Unidos en cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002™. Al día siguiente, Rudi Voeller y sus jugadores se desplazaron unos 300 kilómetros para preparar el choque de semifinales ante los surcoreanos, pero varias de las figuras más destacadas del fútbol germano, incluidos el entonces Presidente de la DFB, Gerhard Mayer-Vorfelder, y el emblemático Franz Beckenbauer, subieron a un avión para recorrer nada menos que 8.700 kilómetros, hasta Kaiserslautern.
Allí estarían menos de 24 horas, antes de volver a la República de Corea. Y, aunque pudiese parecer ilógico que se despidiesen de la concentración alemana durante tan poco tiempo, y para asistir a un único acto, lo cierto es que por nada del mundo habrían renunciado a dar el último adiós a quien el propio Beckenbauer describió como “sin duda, el futbolista alemán más importante de la historia”.
Se llamaba Fritz Walter, ocupaba la posición de mediapunta, y su nombre era sinónimo de FC Kaiserslautern, la selección alemana y la final de Suiza 1954. El club renano fue el único en el que militó a lo largo de una carrera espléndida, fue elegido UEFA Golden Player en representación de su país, por delante de astros de la talla de Beckenbauer, Gerd Mueller y Lothar Matthaus, y en aquel partido fue la inspiración de sus compañeros, que protagonizaron una de las mayores sorpresas de la historia de la Copa Mundial de la FIFA: el triunfo por 3-2 de Alemania Occidental ante una extraordinaria Hungría, que le había vencido por 8-3 en la fase de grupos.
Gran reconocimiento
Como no podía ser de otro modo, el funeral de Walter se celebró en el Fritz-Walter-Stadion, al que el Kaiserslautern había puesto ese nombre en su honor en 1985. Junto a Mayer-Vorfelder y Beckenbauer, acudieron a despedirlo más de 8.000 personas, una cifra digna de un partido de fútbol, y testimonio de la pérdida de uno de los grandes del fútbol alemán de todos los tiempos. Walter había fallecido seis días antes, a los 81 años y sin sufrir, mientras dormía.
Este domingo se cumple el décimo aniversario de la muerte de Walter, a quien innumerables personalidades del mundo del deporte rey recuerdan aún con mucho cariño.
Una de ellas es el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, quien ha querido rendir homenaje al hombre conocido por dar lo mejor de sí cuando hacía mal tiempo: “Fritz Walter fue el capitán de la selección alemana que ganó la Copa Mundial de la FIFA en 1954. Tuve el placer y el honor de conocerlo cuando yo desempeñaba el cargo de Director Técnico de la FIFA y de Secretario General de la FIFA en su ciudad natal, Kaiserslautern. Me impresionó mucho. Fritz Walter es una leyenda no solo del fútbol alemán, sino también del mundial, por ser el capitán de la Alemania Occidental que alcanzó la gloria en 1954”.
*Con información de la FIFA



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